La evolución de la estructura crediticia resulta interesante si se compara la situación actual con la foto de octubre de 2003. Se advierte un fuerte cambio en la composición de los préstamos. En aquel momento, las líneas hipotecarias conformaban el 35,9% del total de préstamos en pesos del sector privado no financiero. Este ratio disminuyó al 11% en ocho años, según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf).

La consultora destaca que aquellos préstamos que incrementaron su participación en el total se corresponden con los destinados al consumo. Concretamente, las líneas personales pasaron de participar con el 8,1% del total a más del 24% y las líneas destinadas a financiar tarjetas de crédito pasaron del 7,9% al 15,6% del total.

Considerando conjuntamente ambas líneas, en octubre de 2003 participaban con el 16% del total del stock. En octubre de este año, con casi el 40%.

"Teniendo en cuenta los préstamos en pesos del sector privado en relación al valor agregado total del país, como un indicador del grado de financiación de la actividad económica, se observa que dicho ratio se ha incrementado durante los últimos ocho años, pasando del 7,1% del producto en 2003 al 12,9% en la actualidad", señala el Iaraf.

"Pero -remarca-, analizando por tipo de préstamo, la situación es diferente. Se observa que los créditos hipotecarios son los únicos que han caído en términos del PBI, pasando del 2,5% del PBI en 2003 al 1,4% en 2011".

En materia de costo del crédito o de tasas de interés, el Iaraf sostiene que durante los últimos meses se produjo una notable suba en la tasa Badlar. La correspondiente a los bancos privados se ubicó durante el mes de octubre en 17,59% nominal anual, incrementándose casi cinco puntos porcentuales entre setiembre y octubre.

"Considerando la evolución de las tasas activas de interés desde principios de año, se advierte que estas se han incrementado entre uno y cuatro puntos porcentuales, aunque dos dependen del tipo de préstamo. Es decir que el incremento reciente de las tasas pasivas todavía no se ha generalizado en iguales proporciones para todos los tipos de préstamos. También se han producido diferentes cambios en las tasas activas dependiendo de los plazos y montos prestados", precisa la consultora. Tomando por ejemplo, la tasa de interés para préstamos personales cobrada a personas físicas con plazos de hasta 180 días y para montos de entre $ 3.000 y $ 4.999, se observa que ha pasado de cobrarse un 20,82% nominal anual en enero a un 34,08% en octubre (incremento superior al 60%). Otro punto interesante en relación a los créditos personales tiene que ver con una mayor suba de tasas para los préstamos de menores montos. Durante el mes de enero, las líneas que ocupaban los tres primeros puestos en cuanto a mayor tasa de interés nominal anual cobrada por los bancos, correspondían a los préstamos de entre $ 10.000 y $ 49.999, mientras que en octubre se encarecieron más las líneas de menores montos, liderando los tres primeros lugares aquellos de entre $ 3.000 y $ 7.499. El encarecimiento del costo del dinero puede desalentar a ciertos agentes a tomar préstamos, con la consecuencia que ello tendría sobre el consumo. Por eso resulta vital desalentar todo tipo de expectativas que impliquen una tasa de interés pasiva más elevada.